viernes, 24 de noviembre de 2017

Insomnio. 04:26 a.m.

Veo mis ojos derrumbándose.
¿En dónde estoy cuando no estoy en la vida?
Soy un conjunto de malas decisiones intentando formar parte.
El infierno y el cielo, jugando. 
Me gustaría ser tan inocente otra vez.
Pero no la inocencia temprana, sino aquella cercana,
la de un par de años atrás,
en donde solía ser más por saber menos.
Solo para alejarme, para no reconocer que estoy triste, o para no decirte (decirles) que me dan tristeza.
Porque siempre mantuve la idea de que mi mejor parte, al menos la que más te agrada de mi, es la que con total displicencia se come la vida y los sueños y los mastica y los escupe sobre la cara de las gentes.
Voy a dejar de hacer las cosas que no quiero -me digo por la noche,
pero a la mañana siguiente me olvido por el exceso de luz y de alcohol y vuelvo a cometer los mismos errores.
Esta superficialidad momentanea ya no me satisface y la brutalidad de la mirada me hace ver las cosas tal cual son; hermosas y terribles.
Hoy quiero destruir algo hermoso. Quiero agarrar un rostro inocente, lleno de ingenua locura y destruirlo a golpes. Desfigurarlo. 
Quiero hacer mierda todo. 
Sopla el viento. Chau Miguel. 

Decime quién sos y te diré con quién vas a andar

Que no amanezca nunca más.  Que la soledad y el silencio de este momento se queden conmigo para siempre.  Que la violencia de existir me d...